Con 21 votos a favor y cero en contra, el Congreso de Baja California Sur aprobó por unanimidad la ampliación de la tipificación del feminicidio en el Código Penal estatal. Reformando el artículo 389 para reconocer la tentativa de feminicidio, incluyendo explícitamente como víctimas a mujeres trans e intersexuales.
La iniciativa fue impulsada por la diputada Karina Olivas Parra, del Partido del Trabajo, durante una sesión maratónica de más de cuatro horas. Afuera y dentro del recinto legislativo, miembres de la comunidad LGBTQ+ siguieron cada momento con atención. Al saberse el resultado, los aplausos no tardaron. El dictamen no solo fue aprobado, fue celebrado.


Presidente de la Comision de Puntos Constitucionales y de Justicia
Desde tribuna, las diputadas Alondra Torres y Arlene Moreno Maciel también alzaron la voz en favor de la comunidad, reafirmando su respaldo a esta reforma que reconoce a las personas trans como víctimas de tentativa de feminicidio ante cualquier acto de violencia que atente contra su identidad o integridad.
Las penas también se endurecieron pues quien cometa feminicidio enfrentará de 40 a 60 años de prisión, y si se trata de tentativa, la condena irá de 27 a 40 años. Además, se establecieron multas de entre 500 y mil días de salario mínimo.

“Como diputada tengo la responsabilidad de representar no solo a mi distrito sino también a las voces silenciadas especialmente aquellas que han sido víctimas de violencia extrema por el simple hecho de ser quienes son las mujeres trans. El trans feminicidio es una realidad desgarrador en nuestro país; es inaceptable que en pleno siglo XXI sigamos enfrentando esta violencia que nos hiere, nos duele no solo a las víctimas y a sus familias sino a toda la sociedad”
Desde Los Cabos, la Asociación CODISEX A.C. reconoció el respaldo del Congreso y de la diputada Olivas Parra, destacando que esta reforma “da luz y visibilidad” a una violencia estructural que por años se mantuvo en la sombra. Hoy, las personas trans en BCS cuentan con un respaldo legal más sólido ante la violencia que históricamente las ha vulnerado.
Un paso más hacia la justicia con perspectiva de género, identidad y dignidad. Porque las vidas trans también importan. Y la ley, por fin, empieza a decirlo claro.






