Luego de las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en relación con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), realizadas durante un recorrido por una planta de Ford Motor, donde aseguró ante medios estadounidenses que el acuerdo comercial no es relevante para su país —al considerar que Estados Unidos no necesita los productos que México y Canadá exportan—, el tema escaló rápidamente al Senado mexicano.
Al respecto, el coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, calificó como graves las palabras del mandatario estadounidense y advirtió que una eventual no renovación del tratado sería catastrófica para México.
“No solo no es irrelevante: el Tratado de Libre Comercio para la economía mexicana es de vida o muerte”, expresó el senador ante medios de comunicación este miércoles.
Anaya subrayó que el 85% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos, lo que se traduce en al menos 12 millones de empleos que dependen directamente del T-MEC y de la relación comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
Finalmente, el legislador hizo un llamado directo al Gobierno de México:
“Lo que nosotros le exigimos al gobierno es que no haya ni improvisación ni sumisión”, señaló, al tiempo que insistió en la necesidad de fortalecer los trabajos en materia de seguridad y llevar a cabo una negociación profesional, firme y estratégica para garantizar la continuidad del tratado.
Las declaraciones y reacciones se dan en un contexto clave, cuando el T-MEC se acerca a su proceso de revisión, lo que coloca a México ante uno de los desafíos económicos y diplomáticos más importantes de los últimos años.






