La mañana de este miércoles 1 de octubre, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció durante su conferencia matutina que enviará al Congreso una nueva iniciativa para reformar la Ley General de Aguas. Esta propuesta busca regular el uso del agua en México, con modificaciones al artículo 4º de la Constitución Política de México.
La iniciativa se basa en que el uso del agua deberá regresar a manos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), y obtener un nuevo título de concesión dependiendo del volumen de agua que se utilizará en la nación. “Se recupera para la nación este gran recurso natural para el desarrollo y se recupera el derecho al agua; deja de ser una mercancía, la concesión y se convierte en un instrumento de la nación”, explicó la mandataria.
Cabe recordar que fue en 1992, durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, cuando se realizó la primera reforma en materia de agua, aprobando el otorgamiento de concesiones al sector privado.
La nueva propuesta de Conagua cambia las reglas del juego con los permisos de agua. Ya no se podrán vender ni transferir los títulos entre particulares. Por ejemplo, si se desea cambiar el uso de un terreno de agrícola a urbano, el permiso viejo deberá regresar a Conagua, quien emitirá uno nuevo según cuánta agua realmente se necesite.
La presidenta explicó que el objetivo es hacer los trámites más claros y sencillos, y establecer sanciones más severas para quienes incurran en prácticas ilegales. Hasta ahora, Conagua ha detectado más de 58 mil irregularidades, incluyendo coordenadas falsas y usos no autorizados. En resumen, se busca que el agua se utilice de manera responsable, legal y transparente.
Esta reforma representa un paso hacia la recuperación del control estatal sobre un recurso vital. Al devolver al Estado la rectoría sobre el agua, se busca garantizar su uso equitativo y sustentable, priorizando el derecho humano al agua por encima de intereses privados. Explicó la presidenta.






