Donald Trump, presidente de Estados Unidos, anunció este 24 de octubre que rompe oficialmente las negociaciones comerciales con Canadá. ¿El detonante? Un anuncio televisivo de Ontario que usaba un discurso de Ronald Reagan para criticar los aranceles de Trump.
Sí, leíste bien: una campaña de publicidad local se convirtió en el epicentro de una crisis diplomática y comercial entre dos socios históricos.
El tuit que lo encendió todo
Trump escribió que la conducta canadiense era “egregious behaviour” y que “Estados Unidos no tolerará que ningún país vecino trate de manipular la opinión pública estadounidense”.
Horas después, desde Washington, anunció el fin de las negociaciones con Canadá. En la práctica: tarifas, movilidad y canales bilaterales, todos congelados.

Canadá responde con diplomacia… por ahora
El primer ministro Mark Carney declaró que Canadá “no busca escalar tensiones” y que su prioridad sigue siendo mantener abiertas las rutas comerciales.
Pero fuentes cercanas al Parlamento aseguran que Ottawa ya explora alianzas con la Unión Europea y Corea del Sur, anticipando un posible aislamiento económico si Trump no cede.
México, observando el tablero
La crisis llega en un momento clave: la revisión del T-MEC, programada para 2026, ya estaba en marcha.
Si Canadá queda fuera -aunque sea temporalmente-, México se vuelve el único socio funcional de EE. UU. Ventaja estratégica a corto plazo… pero presión política a mediano plazo.
Sin embargo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum expresó durante la mañanera de este viernes 24 de octubre que “habrá que esperar” a ver qué ocurre en adelante, respecto a la relación entre sus dos socios más importantes.
No es cualquier momento: México, EE. UU. y Canadá compartirán la sede del Mundial 2026. La organización sigue su curso, pero la tensión suma ruido político y es que la situación parece ir “más allá” de una simple discusión entre hermanos, pues hay temas sobre la mesa entre ambos países del norte, y algunos choques en materia de sustentabilidad y tecnología lo que hacen una relación más áspera, lo que ha puesto a la opinión pública a pensar si este, fue sólo un pretexto, o una provocación del otro lado.






