Donald Trump encendió la cuenta regresiva: dio a Hamás “tres o cuatro días” para aceptar su plan de paz en Gaza, que exige el desarme total del grupo y su exclusión de cualquier futuro político. La propuesta, elaborada junto al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, busca cerrar filas internacionales contra el movimiento islámico.
El presidente estadounidense fue directo: si Hamás rechaza el plan, “lo pagará con el infierno”. Según Trump, países árabes y europeos han mostrado respaldo a los 20 puntos de la iniciativa, lo que aumenta la presión sobre los líderes palestinos.
Hasta ahora, Hamás no ha respondido al llamado. El silencio mantiene bajo la expectativa a la comunidad internacional mientras el reloj avanza hacia el plazo marcado por Washington.
¿Qué pasará en las próximas horas? pueden ser cruciales en la resolución de este conflicto que ha dejado una enorme crisis humanitaria y ha causado la muerte de casi 100 mil personas.






